Diabetes

Si usted padece diabetes, el cuidado de la piel es más que algo cosmético. La diabetes causa una reducción en la sudoración, lo que puede causar piel seca, en especial en las piernas y los pies. La diabetes también puede causar daños en los nervios, que a su vez puede causar la pérdida de las sensaciones. Si esto ocurre, es posible que no pueda sentir lesiones, así que hasta una cortada sencilla puede causar serios problemas en la piel, como úlceras. Por ello es tan importante el cuidado diario de la piel, incluyendo la limpieza, la humectación y la inspección.


La limpieza se debe realizar con agua tibia (no caliente) y con un limpiador suave y sin jabón. Los baños o duchas deben ser de corta duración (menos de 15 minutos) para evitar resecar la piel. Séquese suavemente con una toalla suave y aplíquese humectante mientras la piel sigue húmeda, para sellar la humedad. Para evitar infecciones micóticas, no aplique humectante entre los dedos.


También se debe formar el hábito de examinar sus pies todos los días. Revise que no tenga enrojecimiento, inflamación, agrietamiento o ampollas. Informe a su médico sobre cualquier cosa sospechosa.

En las plantas de los pies se desarrollan úlceras por presión causadas por el daño nervioso de la diabetes. Generalmente comienzan como formaciones callosas.